Tic tac, señala el reloj,
Toc toc, pregunta la puerta,
Tuc tuc, late el corazón.
El reloj apura el tiempo para que antes del último latido vayamos a contestar.
La puerta llama para que nos encorazonemos antes de que las manecillas dejen de girar.
El corazón arde, para que antes de que se pare el tiempo volvamos a amar.
Simples destellos que se le aparecen a un servidor desde que tuvieron que usar con él el desfibrilador
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martes, 15 de diciembre de 2015
martes, 1 de diciembre de 2015
Mi reina de ajedrez
Mi reina de ajedrez
Me angustiaste esta tarde con una mirada,
tus pupilas hicieron temblar todas mis entrañas,
no conseguía entenderlo, no podía creerlo, no quería saberlo,
se me abrió la vida en canal con solo imaginarlo.
El tiempo se paró para mí y me pediste unas horas,
te esperé en aquel banco intranquilo odiando a las farolas,
vino un gran compañero y me dijo "chaval no pasa nada",
"en la nada no existe el amor" respondí con voz calada.
Luego te vi llegar con retraso entre fúnebres almas,
con un vestido azul tapando un corazón a puñaladas,
te miré, me miraste, nos fundimos por última vez,
se acabó la partida, jaque mate, mi reina de ajedrez.
Me angustiaste esta tarde con una mirada,
tus pupilas hicieron temblar todas mis entrañas,
no conseguía entenderlo, no podía creerlo, no quería saberlo,
se me abrió la vida en canal con solo imaginarlo.
El tiempo se paró para mí y me pediste unas horas,
te esperé en aquel banco intranquilo odiando a las farolas,
vino un gran compañero y me dijo "chaval no pasa nada",
"en la nada no existe el amor" respondí con voz calada.
Luego te vi llegar con retraso entre fúnebres almas,
con un vestido azul tapando un corazón a puñaladas,
te miré, me miraste, nos fundimos por última vez,
se acabó la partida, jaque mate, mi reina de ajedrez.
lunes, 30 de noviembre de 2015
Oda al bar
Bares, los hay de mil maneras y en todos los lugares,
plazas, esquinas, avenidas y calles,
hay bares al alba, de espaldas al sol y a cielo abierto,
en la arena, en la carretera y el cemento.
Los hay de tapas, cañas y cubatas,
de boquerones, queso de cabra y tortilla de patatas,
de vinos selectos, caros licores y "champagne" francés,
de café, copa y puro y tertulia de después.
Bares, los hay de desdichados y caprichosos,
de felices parejas, familias y amigos,
de lujosos vestidos y coches de presumir,
de "quédate con la propina, me tengo que ir".
Los hay de taburetes con tu nombre y vasos con tu fe,
de "apúntame la última, ya te la pagaré",
de cazatesoros, perdonavidas, donde correr mas que la vejez,
de pedazos de corazones, de señoritas que no abren antes de las diez.
Bares, fosas comunes, testimonios de chivatazos,
de "hasta siempres" y cruces de caminos,
bares, de "te acuerdas cuando" y fanfarrones,
de "otra y nos vamos", pero ante todo, bares.
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